Última actualización: 06/10/2025 12:30
La Fiscalía General del Estado hizo público, la noche del viernes 3 de octubre de 2025, un impactante caso de abuso que involucra a un abuelo que prostituía a su nieto, quien además era menor de edad y padecía de discapacidad mental.
El Ministerio Público detalló que la primera agresión se remonta a junio de 2016.
El inicio de los hechos y el engaño
En aquel momento, el abuelo, identificado como Pedro Oswaldo M. C., estaba convaleciente en el domicilio de su hija. Durante la visita de su amigo, Wilson H., el sentenciado aprovechó la ausencia de otros para obligar a su nieto a tener contacto sexual con su amigo, mientras él observaba y, en ocasiones, participaba en el acto.
La agresión no cesó ahí. En noviembre del mismo año, los actos se repitieron en la licorería de Wilson H., ubicada en la avenida Napo, en el sur de Quito.
Explotación y daño psicológico
Posteriormente, ambos adultos trasladaban al menor, quien padecía de retraso mental leve, hasta una discoteca donde lo ofrecían por USD 2 o USD 3.
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Para garantizar el silencio de la víctima, el adulto mayor le generó sentimientos de culpa, advirtiéndole que si revelaba lo sucedido «le iban a llevar preso». Este mecanismo mantuvo el secreto, pero provocó graves consecuencias en el joven.
Los cambios en la víctima , incluyendo estrés postraumático, evasión de la realidad y cambios de comportamiento, fueron finalmente detectados por su madre, quien presentó la denuncia que permitió iniciar el proceso legal.
Sentencia Judicial
Como resultado de las investigaciones y el proceso judicial, Pedro Oswaldo M. C. fue sentenciado a 21 años y cuatro meses de cárcel.























