Tras dos horas y 10 minutos de haber nacido, un bebé de tan solo 32 semanas murió por varias complicaciones en su salud. Según los médicos, la complicación era inevitable porque el niño fue concebido entre hermanos.

El peculiar caso se registró en Dustlik, un pueblo de Uzbekistán, ubicado en Asia Central.

El caso del menor se dio a conocer a través del Ministerio de Salud del país, quienes indicaron que la muerte de niño fue a causa de una ictiosis congénita severa, lo que hizo que presentara una serie de complicaciones potencialmente mortales.

“Es sabido que en medicina está comprobado que, en la mayoría de los casos, los niños nacen con diversos defectos genéticos debido al matrimonio de parientes cercanos”, informaron las autoridades del País.

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