Según declaraciones del vocero político del Gobierno, Carlos Jijón, la evaluación al primer día de protestas en contra de las medidas anunciadas por el presidente Guillermo Lasso, mostró que no se paralizó al país. Esto se dio porque el sector de los transportistas no se sumó a las manifestaciones. Sin embargo, fue notorio que también la división existente en el sector campesino contribuyó a que esta jornada de levantamientos no tenga la magnitud que se esperaba.

Luis Pilalot, presidente de la Federación Única Nacional de Afiliados al Seguro Social Campesino, reconoció que el acuerdo al que llegó el ministro de Agricultura, Pedro Álava, con el dirigente del Movimiento Nacional Campesino, Richard Intriago, sí afectó el desarrollo de la jornada de protestas.

“Son repudiables las características de los gobiernos de querer partir, de querer dividir el movimiento campesino, y nos indigna que el señor Intriago se preste para querer dividirnos; nosotros nos mantenemos al margen de esos acuerdos firmados con el ministro”, sostuvo Pilalot.

La decisión de los transportistas de no sumarse a las manifestaciones y la división del sector campesino del Ecuador habrían contribuido para que la jornada de ayer no tuviera la magnitud que se esperaba

El dirigente campesino cuestionó que desde el sector de la transportación también hayan existido supuestos entendimientos con el Gobierno, pero acusó de ello a los dirigentes, “no a los choferes”.

“Los transportistas tampoco tienen un concepto proletario de las luchas populares, ellos están planteando que se les aumente el precio de los pasajes, y no están para que se rebaje el precio de los combustibles, esas son las contradicciones que hay entre un sector de los transportistas, y no me refiero a los choferes, sino a dirigentes que están comprometidos con los grandes empresarios”, dijo Pilalot.

Abel Gómez, presidente de la Federación Nacional de Cooperativas de Transporte Público de Pasajeros del Ecuador (Fenacotip), aclaró ayer que las bases están inconformes y tienen un sentido de protesta sobre el tema de los subsidios de los combustibles. Pero aseguró que siempre buscarán soluciones a través del diálogo.

“Considero que inmediatamente debe instalarse la mesa para responder acerca de la afectación que va a tener la transportación. Y esperamos que esos temas sean atendidos lo más pronto posible”, indicó Gómez en una rueda de prensa en Guayaquil.

El vocero político del Gobierno dijo que es un deber del régimen garantizar el derecho de las personas que quieren trabajar, por lo cual están abiertos a las posibilidad del dialogo con los movimientos y organizaciones sociales.

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