En este octavo día de paralización convocada por la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), ya se aprecia la participación de mujeres trabajadoras, estudiantes y adultos mayores que exigen mejores condiciones para vivir.

Los problemas de pobreza, desigualdad, discriminación, desempleo, mala calidad de los servicios públicos, corrupción, entre otros, se agudizaron en pandemia y se extendieron hasta la actualidad. Por ello, un grupo de ecuatorianos decidió salir a la calle como medida de protesta.

Las cifras que maneja el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), existe un 27,7% de la población que es pobre por ingresos, pues percibe menor de $85,60 al mes. Hay un 10,5% que vive en pobreza extrema con un ingreso inferior a los $48,24 al mes. Todos estos datos, con corte a diciembre del año pasado.

De igual manera, las estadísticas muestran que, el desempleo, llegó al 4,7% en mayo pasado. De estas cifras, las mujeres y los jóvenes son los más afectados. Por ello, actualmente se los ve en las diferentes carreteras protestando.

En Ecuador, solo tres de cada diez personas, tienen un empleo formal en el que ganan el salario básico.

LOS SERVICIOS PÚBLICOS SON PÉSIMOS

En cuanto a los servicios públicos, el de Salud ha sido uno de los más preocupantes. Existe mala calidad y fue uno de los principales detonantes para las protestas que iniciaron la semana pasada. Los pacientes y el mismo personal médico, han venido denunciando en reiteradas ocasiones la falta de medicinas, insumos, etc.

A esto se suma la inseguridad en todo el país. Solo en Guayaquil, Durán y Samborondón (zona 8), de enero al 19 de junio, se registraron 644 muertes violentas.

Esto quiere decir que son 376 muertes más que en el mismo periodo del 2021. La capital, mientras tanto, se ve afectada por robos y asaltos. Allá, en los 4 primeros meses del 2022, la Fiscalía recibió 2205 denuncias por esos delitos.

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