A 29 años y cuatro meses de cárcel, fue sentenciado Antonio A. I. de 52 años de edad, tras ser declarado culpable de violar a su hijastra de tan solo 9 años.

La denuncia la presentó el padre de la menor el 17 de junio del 2021, cuando la menor decidió contarle de lo que estaba pasando junto a su hermana de 10 años, quien aparentemente también habría víctima de abuso sexual.

El denunciante dio a conocer que sus hijas habrían sido abusadas desde hace dos años y que no decían nada porque estaban amenazadas de muerte. Además, indicó que la madre de las niñas tenía conocimiento de lo que ocurría en su hogar, pero nunca denunció a su conviviente.

Según información recolectada por las autoridades, el hombre abusaba de las menores en su propia vivienda ubicada en una zona rural de Naranjal, y en una ocasión las habría llevado a un hotel del cantón Ponce Enríquez.

El caso demoró varios meses en tener una sentencia debido a que el padre denunciante tuvo que renunciar a su trabajo y huir del lugar donde vivía porque recibió varias amenazas de muerte. Mientras que la madre de las niñas se las llevó a vivir a otro lugar para impedir que den algún testimonio.

Gracias al trabajo investigativo de la Fiscalía, con el apoyo de la Unidad Nacional de Investigación y Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Unipen), las menores lograron ser ubicadas y trasladadas a una entidad del Gobierno donde puedan ser estar bien tanto físico, como emocionalmente.

Una vez que se reunieron todas la pruebas y con la presencia del padre denunciante, se llevó a cabo la sentencia en un Tribunal de Garantías Penales, con sede en el cantón Durán, provincia del Guayas. Donde además acodaron que el abusador deberá pagar  una multa de 1 500 salarios básicos unificados.

Una segunda audiencia está programada para el próximo 22 de julio, donde se tratará el caso de la otra menor abusada.

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