Para la tarde de este martes 23 de agosto, se tiene previsto el sepelio de Carmen Bejarano. La joven de 21 años fue asesinada por su padre, Luis Bejarano, la mañana del domingo pasado. El crimen de quien fue la segunda de cuatro hermanos, dejó al descubierto una serie de anomalías al interior de la familia. Entre ellas, que desde los 15 años convivía como pareja con quien finalmente, terminó con su existencia.

LA HIZO SU MUJER DESDE NIÑA

En la ciudadela Xavier Marcos del cantón Naranjito, donde habita la familia de la víctima, no era desconocido que Carmen mantenía una relación sentimental con su padre. Ese habría sido el motivo por el que Beatriz Tierra decidió separarse de Bejarano.

Sin embargo, Carmen, a la edad de 15 años, quedó con su padre y no hubo nadie que pudiera evitar que esa relación continuara. “Una vez la mandamos a Cuenca, pero ella se regresó”, relató Luis Tierra, abuelo materno de la joven.

Así pasaron los años y Carmen se había convertido en la mujer de su propio padre. Terminó el bachillerato y estaba a cargo de una tienda que abrieron en la casa que alquilaron en la calle Humberto Tobar, de la ciudadela Xavier Marcos.

Fue en esa misma casa donde la mañana del domingo, Luis Bejarano apuñaló once veces en la cabeza de su hija y mujer. Luego, usando una tarraja (herramienta de gasfitero) le fracturó el cráneo.

“Eso fue lo que la mató. Ese fierro hasta se partió de la fuerza del golpe”, dijo entre lágrimas Luis Tierra, abuelo de la joven.

Luis Tierra dice que hicieron todo lo posible para que Carmen termine con esa relación que mantenía con el padre, pero las amenazas se lo impidieron.

A decir del adulto mayor, una de las causas por las cuales Carmen no terminó con la relación incestuosa que mantenía con su padre, era las supuestas amenazas de muerte que había recibido.

“Si yo lo dejo nos mata a toditos”, le habría mencionado a su abuelo en reiteradas en ocasiones.

Una noche antes del crimen, la joven había salido a una fiesta con unos amigos. Al parecer eso no le gustó a Luis Bejarano y cuando llegó en la mañana, luego de su jornada de trabajo como chofer en Milagro, la agredió hasta asesinarla.

Luego de eso acudió hasta la casa de su exmujer para confesarle lo que había hecho y que estaba dispuesto a entregarse a las autoridades policiales. Fue así que lo apresaron, mientras se tomaba unas cervezas, en la ciudadela Jaime Roldós.

Al sospechoso le dictaron prisión preventiva por 30 días y está acusado de femicidio. Según la base de datos policial, registra antecedentes por el delito de lesiones en el 2017 y procesos judiciales por alimento.

Luis Bejarano, de 43 años, mantenía una relación sentimental con su propia hija desde hace varios años.

PADECÍA EL SÍNDROME DE ELECTRA

Para el psicólogo Ángel Bermúdez, la joven presentaba el síndrome de Electra, que se manifiesta cuando la niña se enamora de su padre. “Eso es normal hasta cierto punto, porque la niña ve a su padre como su héroe, pero hay una edad en la que hay una ruptura y la niña sabe que es su padre. De pronto, en este caso no hubo esa ruptura y el padre también se enamoró de ella”.

En ese sentido, el profesional menciona que existió una negligencia por parte de la familia de la ahora occisa y hasta de los observadores externos o terceras personas que, sabiendo que la niña estaba manteniendo una relación íntima con su propio padre, nunca dijeron nada.

El hecho que la madre de Carmen haya decidido separarse de Luis y no llevarse consigo a su hija, también es cuestionada, pues «primero debió ser madre y proteger a su hija. Que se haya separado no solucionó el problema”, indicó, agregando que, este tipo de casos son por la falta de valores en las familias.


«Hubo negligencia de la familia y de los observadores externos»

— Angel Bermúdez, psicólogo

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