Última actualización: 01/10/2025 09:58
Cada 1 de octubre, Ecuador se viste de gala para celebrar el Día del Pasillo Ecuatoriano, una jornada dedicada a honrar el género musical que se ha consolidado como un símbolo inconfundible de la identidad nacional. Esta fecha no es casual; conmemora el natalicio de Julio Alfredo Jaramillo Laurido (Guayaquil, 1935), la voz inmortalmente conocida como el "Ruiseñor de América" y el máximo exponente del pasillo, cuya melodía y sentir han trascendido fronteras.
Un Recorrido Histórico: Origen y Reconocimiento
El pasillo es mucho más que música; es la expresión melancólica y poética de las emociones. Sus letras, a menudo profundas, exploran temas universales como el amor, el desamor y la nostalgia.
(Pilas con este dato: Era “manaba” y fue hallado sin vida en Milagro)
Raíces y Evolución del Género
Sus raíces se extienden hasta el siglo XIX, naciendo de una fascinante fusión cultural. Este género tomó la estructura de ritmos europeos, notablemente el vals, y la infundió con la sensibilidad musical andina para crear un sonido único.
El reconocimiento oficial de su importancia llegó en 1993 con el Decreto Ejecutivo N° 1118. Este acto, suscrito por el entonces presidente Sixto Durán Ballén, buscó reconocer la importancia del pasillo en la cultura nacional y asegurar su difusión.
Un paso fundamental para su protección se dio en 2018, cuando el pasillo fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial del Ecuador mediante el Acuerdo Ministerial 225. Este reconocimiento garantiza la conservación y promoción de este legado cultural.
Figuras Legendarias y su Legado
El pasillo fue catapultado a la popularidad gracias al talento de grandes artistas que llevaron su música a las estaciones radiales de toda Latinoamérica. Nombres como el Dúo Benítez & Valencia, Potolo Valencia y la inigualable Carlota Jaramillo son fundamentales para entender su masificación y perdurabilidad.
Para las nuevas generaciones y los amantes de este arte, el Museo del Pasillo, ubicado en el Centro Histórico de Quito, es un espacio imperdible. Este museo conmemorativo ofrece una inmersión en la historia de la música ecuatoriana, exhibiendo instrumentos de distintas épocas y rindiendo tributo a los artistas que han mantenido el género vivo y vigente.
Celebración continua
En el marco del Día del Pasillo, la capital, Quito, se convierte en el epicentro de la celebración. Instituciones culturales como la Fundación Teatro Nacional Sucre (FTNS) y el Centro Cultural Mamacuchara organizan festivales, conciertos didácticos y homenajes a las figuras legendarias a lo largo de todo el mes de octubre, facilitando la conexión de la juventud con esta música tradicional.
El Día del Pasillo Ecuatoriano es, en esencia, un llamado a valorar este tesoro cultural y a promover su producción actual, reafirmando que el pasillo es un bien patrimonial con una rica base teórica y emocional que continúa identificando y uniendo a los ecuatorianos.





























