Última actualización: 05/05/2026 09:58
El hallazgo de los cuerpos de Ana Mejía y su hija, Lucía Tosi, generó una profunda ola de indignación y miedo en el sector noroeste de Cuenca. Las autoridades han comenzaron a revelar detalles escabrosos sobre este suceso que enluta a una familia conocida por su trabajo y profesionalismo.
Detalles del doble crimen en el noroeste de Cuenca
El hecho fue descubierto cerca de las 23:00 del domingo, cuando los cuerpos de ambas mujeres fueron encontrados dentro de su propia vivienda. La Policía Nacional confirmó que no se trató de un deceso rápido, sino de un evento cargado de extrema violencia que ha consternado a toda la provincia de Azuay.
Tortura y saña: El informe policial
Según las declaraciones de Ángel Esquivel, jefe policial de la zona, las víctimas fueron sometidas a actos de tortura antes de morir. El reporte oficial indica que una de las mujeres presentaba un fuerte golpe contuso, mientras que ambas tenían fundas y cinta de embalaje colocadas a la altura de la cabeza, lo que evidencia la crueldad con la que actuaron los perpetradores.
El móvil del crimen: Robo y vulneración de la vivienda
Las investigaciones preliminares apuntan a que el motivo principal del ataque fue el robo. Los familiares de las víctimas relataron que los atacantes rompieron una malla metálica e ingresaron a la propiedad tras forzar violentamente el picaporte de la puerta principal. Una vez dentro, los delincuentes sustrajeron objetos de valor, específicamente dinero y joyas.
Actualmente, las unidades de criminalística continúan realizando pericias en la escena del crimen en busca de huellas dactilares o indicios biológicos que permitan identificar a los responsables. Mientras tanto, en el Mercado 12 de Abril, el puesto de Ana Mejía permanece cerrado; sus compañeras, que la conocieron por más de tres décadas, intentan asimilar la pérdida de la querida vendedora de hornado y de su hija, la reconocida abogada Lucía Tosi.



























