Última actualización: 16/12/2025 12:24
El noroeste de Guayaquil está de luto tras la masacre ocurrida en el bloque 1 de El Fortín. Lo que inicialmente parecía un ataque dirigido, ha tomado un giro desgarrador: la Policía Nacional confirmó que los sicarios se equivocaron de objetivo, arrebatándole la vida a cuatro jóvenes deportistas y sin antecedentes penales frente a su propia familia.
Un ataque despiadado en la madrugada
El crimen ocurrió a las 03:00 del domingo, cuando cuatro hombres armados, vestidos con prendas similares a las de la Policía, descendieron de una camioneta e irrumpieron en la vivienda de dos pisos. Según las investigaciones, los atacantes dispararon al menos 20 veces.
En la sala fueron acribillados tres hermanos de 23, 25 y 26 años, quienes se encontraban junto a su padre. El cuarto hermano, un adolescente de 16 años, fue sacado a la fuerza de su habitación y baleado; falleció poco después en una casa de salud. El padre de los jóvenes, de 46 años, sobrevivió al ataque pero resultó con heridas.
Pilas con este dato: Masacre en un motel dejó tres muertos, incluida una adolescente
Los sicarios buscaban a un miembro de un GDO
La principal hipótesis de las autoridades apunta a un error de ubicación por parte de los grupos criminales. «Posiblemente se trate de una equivocación. En un domicilio contiguo residía un miembro de un posible GDO (Grupo Delictivo Organizado), quien era la persona a la que realmente buscaban», explicó un agente policial.
El dolor de una comunidad que los vio crecer
En el sector, el silencio y el miedo imperan. Afuera de la casa donde ocurrió la tragedia, aún permanecen los arcos de fútbol donde los hermanos solían jugar. Los vecinos los recuerdan como jóvenes dedicados al deporte y a la comunidad:
- Sin antecedentes: Ninguna de las víctimas tenía registros judiciales.
- Integración vecinal: Organizaban eventos del sector, como la fiesta de Navidad.
- Testigos del horror: Un niño de 10 años y su madre sobrevivieron físicamente al ataque, pero fueron hallados por la Policía en estado de shock, abrazados en una esquina de la vivienda.
Hasta el momento, las autoridades informan que no hay detenidos por esta masacre que ha conmocionado a todo Guayaquil. Las unidades de inteligencia continúan rastreando la camioneta utilizada por los sicarios.


























