Última actualización: 26/08/2025 09:00
Un nuevo decreto del presidente Daniel Noboa busca cambiar el esquema del sistema de salud pública de Ecuador, volviendo a un modelo de hace 12 años.
El decreto ejecutivo 108 establece una desconcentración territorial exclusiva en direcciones provinciales. Esto significa que el Ministro de Salud nombrará a 24 funcionarios que se convertirán en la máxima autoridad en sus respectivas provincias.
Estos directores provinciales asumirán las funciones que antes estaban a cargo de las coordinaciones zonales, las cuales abarcaban grandes extensiones de territorio, a veces hasta cuatro provincias en diferentes regiones.
Los directores provinciales tendrán las siguientes responsabilidades:
• Supervisar hospitales y centros de salud.
• Resolver problemas administrativos y logísticos.
• Manejar la contratación de personal.
• Implementar programas y planes, como los de vacunación.
• Delinear el presupuesto solicitado por cada unidad de salud.
Según el exministro de salud Francisco Andino, «el director provincial como máxima autoridad de la provincia era un micro ministro y encima ejecutor».
Ventajas y desventajas del nuevo modelo
Expertos consultados coinciden en que este nuevo modelo es mejor que el implementado durante el correísmo, ya que reduce la burocracia y elimina problemas de gestión. El modelo anterior, que se ejecutó a partir de 2013, buscaba mejorar la gestión y prevenir la corrupción a través de la desconcentración por zonas, pero este enfoque generaba ineficiencias. Por ejemplo, “Todo lo que es Puerto Quito, Pedro Vicente, Cayambe, Tabacundo, Sangolquí, Machachi tiene que referir todo hacia el Tena”.
Sin embargo, los expertos señalan un problema en el nuevo sistema: el presidente descentraliza la atención en las provincias, pero la compra de medicinas se mantendrá centralizada. Esto genera un contrasentido, ya que las compras las seguirá realizando la planta central y no las direcciones provinciales. Al respecto, uno de los especialistas opina que: «Hacer compras centralizadas es un contra sentido, yo creo que deben revisar ese tema porque al ministro no le va a ir bien».
Los expertos creen que el nuevo modelo podría funcionar si hay una acción efectiva por parte de la Contraloría y una observación ciudadana rigurosa.

























