Última actualización: 29/09/2025 08:25
El conflicto social que atraviesa el país sumó este domingo un nuevo episodio de violencia en Cotacachi, Imbabura, donde murió el comunero indígena Efraín Fuerez y resultaron heridos doce militares durante enfrentamientos en el marco del paro nacional.
(Pilas con este dato: Persecución policial terminó en choque y muerte)
Frente a esta escalada de tensiones, el alcalde de Cuenca, Cristian Zamora, propuso que su ciudad se convierta en punto de encuentro para iniciar un proceso de diálogo entre el Gobierno y el movimiento indígena.
«Ya no pueden perderse más vidas, ni de civiles ni de fuerzas del orden. La ausencia de acuerdos y conversaciones previas nos ha llevado a esta situación», expresó el burgomaestre en un pronunciamiento difundido en la red social X.

Posturas enfrentadas
Mientras Zamora insiste en tender puentes, el presidente Daniel Noboa reafirmó que no dará marcha atrás en su decisión de eliminar el subsidio al diésel, que representaba para el Estado un gasto de aproximadamente USD 1.100 millones anuales. «Prefiero morir antes que revertir esa medida», declaró el mandatario.
Por su parte, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) responsabilizó al Gobierno por la muerte de Fuerez y exigió una investigación independiente. También pidió la intervención de organismos internacionales como la ONU y la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Escalada de violencia
De acuerdo con las Fuerzas Armadas, el hecho en Cotacachi se produjo cuando un grupo de manifestantes habría emboscado a uniformados que protegían un convoy de ayuda humanitaria destinado a ciudades con problemas de abastecimiento debido a los bloqueos.
Antes de este hecho, el punto más crítico de las movilizaciones había ocurrido en Otavalo, donde un destacamento de la Policía Judicial fue incendiado. Por este ataque, doce personas permanecen detenidas y enfrentan cargos por terrorismo.

Camino incierto
El paro indefinido convocado por la CONAIE mantiene cerradas varias vías del país y sigue dejando secuelas de violencia. En este escenario, voces como la del alcalde de Cuenca llaman a instalar un espacio de negociación que evite nuevas pérdidas humanas y permita encontrar una salida a la crisis.

























