Última actualización: 23/12/2025 08:40
Peces sin vida flotando y aguas oscurecidas por sedimentos contaminantes evidencian un grave deterioro ambiental en el río Shushufindi, en el cantón del mismo nombre, provincia de Sucumbíos. La situación afecta directamente a comunidades de la nacionalidad Secoya que dependen del afluente para su subsistencia.
Desde este fin de semana, habitantes de la comuna San Pablo de Katetsiaya recorren el río a bordo de canoas para recoger los cuerpos de bagres, sabaletas y palometas que descienden con la corriente y se acumulan en las orillas. El fenómeno se extiende a lo largo de aproximadamente diez kilómetros, en una zona donde habitan alrededor de 600 personas pertenecientes a dos comunidades indígenas.
Están preocupados por su salud
Los comuneros aseguran que el agua del río se ha tornado oscura y despide un fuerte olor putrefacto, lo que ha generado preocupación por el impacto en la salud y en sus actividades diarias, ya que las familias se abastecen directamente del río para el consumo y la preparación de alimentos.
Según los habitantes, la contaminación tendría su origen en el río Sucio, que desemboca en el Shushufindi. Apuntan como posible responsable a una empresa extractora de aceite de palma, ubicada a unos 15 kilómetros río arriba.
“Es la única empresa que está ahí y entonces todo el río, o sea, el agua sucia, baja por ahí. El olor es a palma, palma podrida”, señaló Ronny Piyahuage, habitante del sector.

El problema es desde inicio de año
Las comunidades denuncian que estos episodios de contaminación no son aislados y que se han repetido desde enero de este año, sin que hasta el momento se adopten medidas definitivas para frenar el daño ambiental.
Por su parte, la Dirección de Ambiente del Municipio de Shushufindi informó que se realizará un recorrido conjunto con funcionarios del Ministerio del Ambiente para verificar el origen de la contaminación; sin embargo, hasta ahora dicha inspección no se ha concretado.



























