Última actualización: 27/11/2025 10:20

Un enorme incendio golpeó con fuerza el complejo residencial Wang Fuk Court, en el distrito Tai Po de Hong Kong, resultando en una tragedia con al menos 55 muertos y la desaparición de cientos de residentes. La emergencia, clasificada como de nivel cinco, el más grave, se desató el miércoles por la tarde, movilizando a más de 700 bomberos en una ardua batalla contra las llamas que envolvieron varios rascacielos residenciales.

 Impacto humano y obstáculos en el rescate

La cifra de víctimas es devastadora: la policía ha confirmado 55 fallecimientos, y se busca a 270 personas que permanecen desaparecidas. Entre los héroes caídos se encuentra el bombero Ho Wai-ho, de 37 años, quien fue encontrado inconsciente tras perder el contacto. Las labores de extinción y rescate se vieron severamente obstaculizadas por el intenso calor y los escombros peligrosos. Además, los residentes reportaron a los medios que las alarmas contra incendios no sonaron, y el corte de energía de los ascensores dificultó la evacuación de muchos, especialmente la de las personas ancianas que residían en Wang Fuk Court.

Pilas con este dato: Por falta de pagos los prestadores del IESS suspenderán atención

Indagación sobre la rápida propagación y negligencia

La causa del fuego sigue bajo investigación, pero se cree que su rápida propagación se debió a varios factores críticos. El fuego se extendió de manera alarmante a través de los andamios de bambú que cubrían el exterior de los edificios, los cuales estaban siendo sometidos a importantes reformas.

Las autoridades han puesto el foco en la seguridad de este material, cuyo uso es habitual en Hong Kong pero está siendo considerado para su eliminación gradual en favor de opciones metálicas. Además, la policía sospecha que el uso de materiales de baja calidad y la presencia de paneles de poliestireno bloqueando ventanas pudieron haber alimentado la catástrofe. Como resultado, dos directores y un consultor de la firma inmobiliaria responsable de las obras han sido detenidos por presunta «negligencia grave».

Este es el primer incendio de nivel cinco en Hong Kong en 17 años, y se espera que sus consecuencias tengan un profundo efecto en la seguridad de las infraestructuras de la ciudad.